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El COBRE una barrera para frenar las infecciones por Legionella

La utilización de tuberías de cobre contribuye a prevenir la proliferación de la bacteria causante de la legionelosis, según las conclusiones del Instituto KIWA, expertos mundiales en calidad del agua. Entre las instalaciones de riesgo se encuentran las instalaciones térmicas, sistemas de aire acondicionado y filtros así como las tuberías de distribución de agua sanitaria, grifos de agua caliente y difusores de las duchas.

Tal como se conoce, la bacteria Legionella está presente de forma natural en las aguas superficiales, llegando a las instalaciones domiciliarias en concentraciones que no son peligrosas para la salud humana. El problema es la proliferación de esta bacteria dentro de las instalaciones donde el número de unidades formadoras de colonias puede crecer muy rápidamente a temperaturas en el entorno de 37ºC, disminuyendo la probabilidad de proliferación por debajo de los 25º C y por encima de los 55ºC.

Según las conclusiones de los estudios más recientes realizado por KIWA, el cobre es el único material de los usados en tuberías que presenta un comportamiento distintivo en relación a la disminución de la Legionella.

La legionelosis, enfermedad del verano del siglo XXI

Durante los últimos años, las infecciones causadas por la bacteria de la Legionella se han incrementado notablemente en Europa. De hecho, en la última década, los contagios registrados se han llegado a triplicar. Los meses comprendidos entre junio y octubre son los más activos en lo que se refiere a la aparición de casos de legionelosis. En 2009, sólo en este periodo se concentró casi un 70% de las infecciones que se produjeron en Europa. Por lo que se refiere a España, 1209 personas se contagiaron por la Legionella pneumophila el año pasado.

La bacteria de la Legionella se desarrolla en tuberias de agua fría o caliente a temperaturas de entre 25ºC y 55ºC. Estas temperaturas favorecen la formación de una biocapa de microorganismos que proporcionan un refugio seguro a bacterias como la Legionella pneumophila o Escherichia Coli. La inhalación de pequeñas particulas de agua nebulizada contaminada con esta bacteria es suficiente para contagiar a una persona.