El Gobierno estudia un plan para reactivar el pequeño comercio
La construcción, el transporte y el comercio son los sectores de trabajo autónomo más afectados por la crisis. De ahí que el Ejecutivo, en colaboración con la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos, se haya puesto manos a la obra para poner en marcha medidas como el aplazamiento en el pago de impuestos o las mejoras en la financiación.
El Registro Especial de Trabajadores Autónomos revela cuál es uno de los colectivos que se está viendo más afectado por la crisis económica: durante 2008 se produjeron un total de 19.873 bajas netas de trabajadores autónomos en el sector del comercio, a los que hay que añadir 8.023 más en los dos primeros meses del año.
Ante esta situación, el Gobierno ya está preparando un plan para la reactivación del comercio minorista, para el que cuenta con la colaboración de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (Upta). Esta organización ya ha trasladado al Ejecutivo su Plan Especial de Apoyo al Comercio Familiar para que, “al igual que se ha hecho con respecto a otros sectores económicos, se pueda dar una alternativa de forma inmediata a los principales problemas planteados por las nuevas circunstancias económicas”.
El secretario general de la Upta, Sebastián Reyna, ha explicado a la Comisión de Economía y Hacienda que “la crisis golpea con igual dureza a todo el trabajo autónomo, pero de forma diferente según el sector de actividad. El 90% de las bajas se acumulan en tres sectores: construcción, comercio y transporte”. Los más de 25.000 comercios de titularidad personal o familiar que han cerrado en estos últimos cinco meses constituyen para el secretario general “la peor cara de la crisis”, y la cifra “podría llegar a 100.000 este año, si no se pone remedio”.
Aplazamiento de pagos y ayudas
Así, en el programa de medidas urgentes con el que ya está trabajando el Gobierno se establecen acuerdos sobre el aplazamiento de cuotas de Seguridad Social, pagos de impuestos o mejoras en la financiación, entre otras acciones.
Entre las primeras se propone una medida general de crédito fiscal o pago aplazado de impuestos “para todos los comercios cuya titularidad corresponda a una persona física o a una sociedad que no tenga más de dos trabajadores y 500 metros de superficie comercial y que no forme parte de una cadena o grupo”. Este aplazamiento afectará a los pagos derivados del IRPF, así como por el Impuesto de Sociedades, en su caso. Asimismo, se propone que los titulares de los comercios puedan aplazar el 50% de su propia cuota de seguridad social durante un periodo de veinticuatro meses.
Otra de las medidas pasa por la mejora en la gestión de las ayudas públicas dirigidas a la adaptación tecnológica con la creación de un Programa “Avanza-Comercio’, al que puedan acogerse las asociaciones del sector.
Promoción del autónomo
En el citado plan también se incluye un refuerzo de las medidas tendentes a la promoción de nuevo trabajo autónomo. Para Reyna, los gobiernos regionales y central “han tenido pocos reflejos en el proceso de consolidación de la situación de crisis, lo que hubiera supuesto una mayor capacidad de determinados colectivos para evitar la situación de desempleo”.
Por último, la Upta también achaca el descenso del número de autónomos a la restricción crediticia: “Los criterios de análisis de riesgos que hoy establecen las entidades financieras no son superables por el 90% del colectivo”.